domingo, 16 de febrero de 2014

TEORIA DEL CONOCIMIENTO

La teoría del conocimiento: el análisis del conocimiento en Platón


El análisis del conocimiento en Platón no es objeto de un estudio sistemático, abordado en una obra específica dedicada al tema, sino que, como ocurre con otros aspectos de su pensamiento, se plantea en varios de sus diálogos, por lo general en el curso de la discusión de otras cuestiones no estrictamente epistemológicas, si exceptuamos el Teeteto, diálogo en el que el objeto la discusión es el conocimiento.

El análisis del conocimiento en Platón

A los planteamientos iniciales de la teoría de la reminiscencia, expuesta en el Menón y en el Fedón, con ocasión de la demostración de la inmortalidad del alma, seguirá la explicación ofrecida en la República (libro VI) donde encontramos la exposición de una nueva teoría -la dialéctica- que será mantenida por Platón como la explicación definitiva del conocimiento. En el Teeteto, obra posterior a la República, no encontraremos ninguna ampliación de lo dicho en ésta respecto al conocimiento, sino una crítica a la explicación del conocimiento dada por los sofistas, basada en la percepción sensible, con objeto de definir cuáles son las condiciones que debe cumplir el verdadero conocimiento, condiciones que se habían planteado ya en la República al explicar la teoría dialéctica.

La explicación del conocimiento en los filósofos anteriores

Dibujo coloreado de un resto del Friso del PartenónEl problema del conocimiento había sido abordado ya por los filósofos presocráticos. Recordemos la distinción hecha por Parménides entre la vía de la opinión y la vía de la verdad. Existen, para Parménides, dos formas de conocimiento: una basada en los datos de los sentidos y la otra basada en la razón. La vía de la opinión, en la medida en que remite a los datos sensibles, procedentes de un mundo aparentemente en devenir, no constituye un verdadero conocimiento: su falsedad le vendría de la aceptación del no ser, fuente de todas las contradicciones; en efecto, si el no ser no es ¿cómo confiar en el conocimiento que derive de su aceptación? El verdadero conocimiento nos lo ofrece la vía de la razón, al estar basada en el ser y rechazar, por lo tanto, toda contradicción. Por lo demás, el ser es inmutable, por lo que el verdadero conocimiento ha de ser también inmutable. La verdad no puede estar sometida a la relatividad de lo sensible.
Para los sofistas, sin embargo, el conocimiento sensible es, simplemente, el conocimiento. La verdad o falsedad no pueden existir como absolutos, estando sometidas a la relatividad de la sensación. Si prescindimos de la sensación, prescindimos del conocimiento. Lo que me parece frío, es frío, según Protágoras, aunque a otro le pueda parecer caliente: y para él será caliente. La razón debe partir de los datos sensibles para realizar sus operaciones, por lo que depende absolutamente de ellos. No tiene sentido hablar de un conocimiento racional como si fuera algo distinto y aún opuesto al conocimiento sensible.

La crítica de Platón a las explicaciones anteriores

En el Teeteto, sin embargo, Platón realizará una crítica de las explicaciones del conocimiento dadas por Protágoras negando:1) que el conocimiento se pueda identificar con la percepción sensible, ya que la verdad se expresa en el juicio y no en la sensación; 2) que ni siquiera se puede identificar el conocimiento con el "juicio verdadero" ya que podría formularse un juicio que resultara verdadero y estuviera basado en datos falsos; 3) que tampoco se puede identificar el conocimiento con el "juicio verdadero" más una razón, pues ¿qué podría añadirse, mediante el análisis, a un "juicio verdadero" que no contuviera ya, y que le convirtiera en verdadero conocimiento? Platón admite, con Protágoras, que el conocimiento sensible es relativo; pero no admite que sea la única forma de conocimiento. Cree, por el contrario, con Parménides, que hay otra forma de conocimiento propia de la razón, y que se dirige a un objeto distinto del objeto que nos presenta la sensibilidad: las Ideas. El verdadero conocimiento ha de versar sobre el ser, no sobre el devenir, y no puede estar sometido a error, ha de ser infalible. El conocimiento sensible, pues, no puede ser el verdadero conocimiento ya que no cumple ninguna de esas características.

FILOSOFIA 2014

EPISTEMOLOGIA - CORRIENTES FILOSOFICAS
El conocimiento, el misterioso fenómeno de la conciencia, es sin duda un eje de estudio que ha llevado a la articulación de varias corrientes ideológicas y filosóficas que han trabajado de distintas maneras el dualismo constante de sujeto y objeto, cuya búsqueda insaciable es por determinar las ideas sobre verdad, el criterio de esta verdad y acompañar la misión de la teoría del conocimiento, que adentrándonos en el viaje que nos propuso Hesse en su aclamado libro, se refiere a la articulación de una concepción natural forjadora de conciencia, que se convierte en la base de una interpretación filosófica y que busca conducir, mas no resolver, el problema del conocimiento. El libro la teoría del conocimiento se convierte en un mapa para entender los sinsentidos, posiciones y transiciones a través de la historia de los movimientos y métodos que surgen a partir del problema de conocimiento que articulan unos criterios de verdad, error,  juicio, razón y experiencia, y los jerarquerizan y les añaden una importancia, que pone en tela de juicio la conciencia natural y el dualismo previamente marcado (sujeto y objeto), buscando encontrar una aproximación a lo que la lógica, psicología y ontología no pudieron resolver.

En un primer momento Hessen analiza la posibilidad de conocimiento con las formas de contacto que se le ha dado al sujeto y objeto. Hablamos en primera instancia del dogmatismo, donde en un contexto regido por el ser y la naturaleza el conocimiento no tiene un problema, donde el sujeto aprehende al objeto y donde el hombre ingenuo confía en su excesiva capacidad de razonamiento humano. Luego hablamos de un esceptismo que en si es un antípodo del dogmatismo, donde hay una negación de posibilidad de conocimiento, no hay ninguna verdad y donde rige la duda. Luego hablamos de un subjetivismo y relativismo bajo la limitación de la verdad, a una no universal sino relativa dependiendo de donde se manejen, y finalmente hablamos del pragmatismo (verdad asociada a algo útil y libre voluntad) y el criticismo (oscilación entre dogmatismo y escepticismo). Luego Hessen nos propone un declive entre si es la experiencia o el pensamiento el que rige el conocimiento (lo lógico o lo psicológico). Nos habla primero de un racionalismo, donde la razón es fuente esencial del conocimiento (necesidad lógica), de un modelo empírico donde el conocimiento es experiencia y se sigue una cadena de percepción, representación y conceptos, donde se le da vida a la tabula raza que es el hombre, un intelectualismo (oscilación entre pensamiento y experiencia) y finalmente el apriorismo, que es otra oscilación pero con una inclinación hacia el empirismo, oponiéndose al intelectualismo.


Hessen de una manera muy directa nos lleva a preguntar por la jerarquización, si se podría categorizar de esa forma, del sujeto y del objeto, construyendo así una esencia y relación directa entre los 2 factores. Encontramos primeros las soluciones premetafisicas, donde se habla del objetivismo, donde los objetos son los que predomina y los que se entienden por cosas concretas, luego encontramos el subjetivismo que busca construir el conocimiento en el sujeto; luego encontramos las soluciones metafísicas, como el realismo donde hay cosas reales independientes de la conciencia y cuya percepción e idea a evolucionado a lo largo de los años llegando de un realismo netamente ingenuo hasta uno netamente critico donde la realidad descansa en la vivencia inmediata. Luego hablamos de un idealismo donde solo quedan los objetos de la conciencia y del conocimiento argumentando un encadenamiento de juicios y la limitación del sentir. Por ultimo hablamos del fenomenalismo que en si se categoriza como una mediación de realismo y idealismo, donde predomina el misterio y las percepciones. Añadido a las anteriores soluciones encontramos las teológicas, inmersas mas en un dualismo directo de los objetos previamente estudiados (monista y panteísta / dualista y teísta). hessen nos hace un nuevo incapie, nos dice que hay algo mas alla del conocimeinto racional, hay mas espacios de conocer, abriendo la brecha a una lucha entre la intuicion y lo racional, Ahora bien el conocimiento es un termino tan amplio y tan trabajado que se llega a considerar como, en aras del saber, el aprender espiritualmente un objeto. Hablamos del comprender la esencia del alma, de una manera netamente discursiva y sujeta al movimiento, donde la capacidad de recepción de sensaciones y de traducir el exterior del hombre, le permite hacer juicios sobre las leyes lógicas, hablamos de que el hombre conoce viendo. Claro que se puede rechazar este modelo intuitivo quedándose en un plano y mapa lógico racional y netamente teórico.

Existe la necesidad de tener certeza sobre la misma verdad, dentro de la complejidad de la satisfacción del hombre, el conocimiento y la realidad, se busca justificar la concordancia de la verdad en el pensamiento mismo y la del pensamiento con el objeto. Cuando se logra articular el concepto trascendente de la verdad y teniendo clara la concordancia de la verdad en la conciencia natural y el ámbito lógico se puede articular una idea de la verdad del objeto, con la ayuda de la realización de un juicio que complemente todo lo anteriormente dicho. Adyacente al concepto de verdad, el criterio de verdad encuentra su auge en la concordancia del pensamiento mismo y en una nula contradicción articulando una verdad estable sin oposiciones.